lunes, 1 de septiembre de 2008

Decisiones...

Conforme crecemos, vivimos nuevas experiencias, cambiamos con el tiempo; nos hacemos más responsables y por tanto se van acumulando algo que nos da mucho miedo: La toma de decisiones.

Cuando eres pequeño, tus decisiones son de lo más básico: de qué color pinto el pato, qué vestido le pongo a la muñeca o quienes van a ser los miembros de mi equipo de fútbol en el recreo.

Sin embargo, los años pasan y esas inocentes decisiones van pasando a otras más importantes como elegir rama de estudios, llamar o no a ese chico que te gusta o simplemente escoger a tus mejores amigos. Estas primeras decisiones son las que comenzarán a marcar nuestro futuro.

El problema de hacerse adulto es que ya muchas de las decisiones que tomas no dependen de ti, e involucran a una o a varias personas. Seguimos decidiendo de manera básica (¿Qué vemos en el cine?, ¿Talla 38 o 40?, ¿Chino o Italiano?) Si bien, todo cambia cuando tu decisión puede llegar a cambiar tus hábitos de vida (Cambio de trabajo, cambio de piso, comenzar a ir al gimnasio, dejar de fumar...)

Pero qué pasa con aquellas decisiones que involucran a más gente? Que nos aterran. Al menos a mí. Son decisiones que carcomen la conciencia, que se meditan, que se dan vueltas, algunas veces hasta se intentan posponer; pero llega un momento crucial en el que HAY QUE ELEGIR. Tu felicidad está en juego y posiblemente la de otras personas, a la larga, también. Escoger a veces es duro, porque quizás las mejor soluciones vea sus frutos a posteriori. Quizás pasen meses o incluso años.

Es importante tener el punto egoísta que todo ser humano tenemos a la hora de tomar decisiones determinantes. Aunque en un principio sean tajantes o la otra parte no esté del todo de acuerdo, la decisión, pienso yo, debe ser positiva al menos para la persona que la toma.

Hasta llegar a una decisión a veces se llora, nos negamos a ver lo evidente, o al menos lo que tu no querías ver. Se hace daño sin querer hacerlo y por supuesto, tambien se pasa mal. Muy mal. Las decisiones nos curten y nos ayudan a evitar caer dos veces en la misma piedra.




Aunque quizás sea todo más sencillo y la vida sea una cuestión de azar

17 comentarios:

mc dijo...

Uno de los mejores post que te he leido. Muy profundo y en el que, en algún aspecto que otro, me siento bastante representado.
Enorme.

Un saludito!

Sr_Skyzos dijo...

Azar, karma... Llámalo como quieras.

Si crees que has tomado la decisión adecuada, sigue hacia adelante.

A veces los árboles no nos dejan ver el bosque. O al revés.

Meg dijo...

Lo mejor es seguir adelante una vez que has tomado una decisión. Porque, buena o mala, el elegir tiene la terrible consecuencia de que no se puede volver a atrás y con ello debemos vivir.

Miss Ketchup dijo...

Lo importante es seguir adelante y aunque haya cosas que duelan, hay que ser fuertes.

Muchos besitos nena!

Mr.Celofan dijo...

Has tomado la mejor decisión dadas las circunstancias, aunque resulte doloroso.

Únicamente puntualizar que seguiremos tropezando con piedras, las mismas u otras distintas, pero lo seguiremos haciendo.

Mal iríamos si no fuese así.

Besitos nena.

Casiopea dijo...

Yo creo que las decisiones deben tomarse siguiendo lo que te dice e corazón. Suena a frase hecha pero es que es literal, sientes algo dentro que te dice que eso que haces es lo que tienes que hacer, le duela a quien le duela.
Cualquier otro método usado en mi caso para tomar decisiones ha fallado estrepitosamente.
Saluditos!

Casiopea dijo...

Yo creo que las decisiones deben tomarse siguiendo lo que te dice e corazón. Suena a frase hecha pero es que es literal, sientes algo dentro que te dice que eso que haces es lo que tienes que hacer, le duela a quien le duela.
Cualquier otro método usado en mi caso para tomar decisiones ha fallado estrepitosamente.
Saluditos!

J-vol dijo...

Lo importante es ser consecuente con las decisiones y no ir dando tumbos.Si eso es así te honrará como persona.

vainilla dijo...

Por supuesto seguir adelante una vez has decidido hacer lo que sea, dificultades habrá en un camino o en otro, eso no lo dudes. Tampoco sabrás nunca lo que hubiera ocurrido de haber hecho lo contrario. Lo peor de todo es la gente que no toma decisiones, que se entierra en vida a ver como actuan los demás, eso es lo terrible, porque encima se permiten la crítica a los errores de los otros, de los valientes que han decidido actuar. ánimo y recuerda, hagas lo que hagas, ponte bragas....

Chasky dijo...

En esta vida no queda más remedio que tomar decisiones por muy duras que éstas sean. Está claro que además nos tomamos decisiones en contra nuestra así que si crees que era la decisión correcta en este momento hasta el final con ella.

dEsoRdeN dijo...

Ya sabes que soy fanático del azar, pero en este tipo de decisiones sí que hay que ser frío y saber calcular causas y consecuencias. Y aunque ahora pueda doler, a tí y a otras personas, lo que dicta el corazón de cada uno es algo personal e intransferible. Y nunca llueve a gusto de todos...
(si nos hubieran educado mejor, sería más fácil asumir que eso es así y que nada es para siempre. Puto Walt Disney!)

Irene dijo...

En contenido, ese post refleja tan exactamente lo que pienso que lo podría haber escrito yo. En forma, tú lo has expresado mucho mejor de lo que yo sería capaz.
Me he pasado el último año y medio meditando si las decisiones que tomé entonces son o no correctas, y algunas aún duelen, c'est la vie...

Sra. Amparo dijo...

Una decisión tomada a tiempo, por muy mal que pueda pasarse en un principio siempre es mucho mejor que no tomarla, las consecuencias para la persona que la toma y para los demás, si fuera el caso, siempre serán mejores. Al principio se le da muchas vueltas, pero el tiempo te dice si hiciste bien. En cualquier caso, tomar una decisión a tiempo dice mucho de tu persona, indica que te preocupan las malas consecuencias que pueda tener en caso contrario.

BUTABI dijo...

No se que deciros ya que no conozco, ni seguramente conoceré el porqué.
Simplemente desearte lo mejor y si puedo ayudar (no se me da mal) ya sabeis donde estoy.

Un abrazo

aunqueyonoescriba dijo...

ufff yo soy una indecisa de narices...

BIRA dijo...

Una reflexión buenísima, Nena, aunque no creo que nada sea sencillo, ni que la vida sea una cuestión de azar.

La decisión más difícil de mi vida la tomé hace más o menos seis años y todavía no tengo claro si fue la acertada o no. El tiempo lo dirá.

Besos!

Anónimo dijo...

Bajate una copla preciosa de Rubén Blades que se llama Decisiones, del disco "Caminando". En una época muy chunga de mi vida, me la ponía cada dos por tres, es preciosa.
Besos nenica