martes, 20 de febrero de 2007

...


¿Cómo leches reaccionas si el chaval que te mola (y con el que te has acostado, y parece que hay algo más que eso) te regala ésto?
Si, es una caña de pescar.
Os pongo en (breve situación). Se va a Italia de fin de semana con un colega; mensaje para acá, mensaje para allá. El lunes recibo un mail que transcribo textual: Te he traído una cosa.
En fín, nuestra media de 20 mails diarios subió a 37, ya que intentaba sonsacarle qué me había traído.
Total, que me llama por la tarde para invitarme a comer al día siguiente y darme el regalo. Imposible, puesto que yo había quedado con una compañera de otro Dpto. Pues bien- me dice- te lo llevo mañana al curro. Y mañana por la noche quedamos para cenar. Cuando dijo eso, yo ya me suponía que iba a traer la típica pasta de huevo que puedes comprar en cualquier delicatessen y así quedar bien con la persona. Aún así, yo tenía un pequeño gusanillo en estómago, intentando barruntar qué me habrá traído.
Esta mañana ha sido el gran día. Cuando llegó, yo estaba histérica, aunque aparentaba tranquilidad, como siempre.
En fin, llega con una bolsa enoooorme con muuuuchos paquetes envueltos en papel de periódico italiano. Los comienza a repartir. Yo, que había ido hacia la impresora, me encuentro un paquete alargado encima de mi mesa, con mi apellido. Siempre me llama por mi apellido. El resto comienza a abrir sus regalos.
A una de las jefas un armónica, a la directora comercial, que va siempre de Dolce Gabbana, Fendi y Gucci, una sudadera de poligonera color fucsia con rayas azules y amarillas, a la química analítica , una diadema con unos cuernitos de diablesa, al biólogo, un boli calorro con puntero láser, a la administrativa un jersey horrendo de rayas de colores. Y a mí ésto. Lo abrí la última, ya que yo decidí así. Bajo su atenta mirada, lo abrí leeentamente. Me reí muchísimo, de verdad, que me reí. El no paró de decir por toda la Oficina que mi regalo, era el regalo estrella. Y cada vez que pasaba por su lado, me hacia un comentario gracioso. Yo le sonreía.
Mañana es el último día que es mi compañero de trabajo.
Y Realmente no se como tomármelo.

6 comentarios:

maestra en prácticas dijo...

seguro que es una caña de pescar? porque a mi lo primero que me ha venido a la cabeza es un bastón de los ciegos....te lo habrá regalao para que por las noches de ciego no te des con las farolas? te habrá pescado? le habrás pescado? diosssssssss qué incertidumbre!!!!

Anónimo dijo...

Milin:
Pues si, lo mismo pienso que maestra en practicas, que por cierto, por aqui no tenemos la culpa de que le haya dado por la Martirio... ;B
Tb he pensado que lo mismo el pesca y te tiene preparado un finde en la laguna de Santillana, una de las muchas playas de Madrid, para pescar entre charcos...
No se, yo creo, a la vista de los demas regalos, allí donde mas duelen, que te ha querido decir eso, que le has pescao.

Chasky dijo...

Pues yo creo que el regalo es la caña.

desorden dijo...

No, no! El regalo es la metáfora, pero habría que ver quién es el pescador y quién el pescado...

Ceci dijo...

Mmm, vaya incertidumbre, pero creo que coincido con que es una metáfora... falta veriguar el significado.

Dulcemente Ceci

Helen dijo...

¿Quien será el pescardor y quien el pescado?
Cuando te de la explicación nos quedaremos todos con cara de idiotas, porque no tendrá nada que ver ni con metáforas, ni con "pescar" a nadie y será alguna simpleza sin doble sentido de estas que hacen los hombres y a las que las mujeres les buscamos tres pies... ;) jejeje.